29 de julio de 2009
Que me toquen las copas, que me toquen las copas....
Pero héte aquí que hay veces que la Ley de Probabilidad y Estadística juega malas pasadas. Hay una integrante de ese grupo de amigos al que, desde hace cinco fiestas, le han tocado oros. Es decir, hace cinco fines de semana y/o fiestas de guardar, que se dedica a ser la chófer de su pandilla, con lo de aguante, paciencia y responsabilidad que ello conlleva. Lo han acertado. Ésa "suertuda" soy yo. Y estoy hasta las narices de la Cerveza sin alcohol (que sabe igual que el tazón de cereales que me tomo todas las mañanas), del Biosolan (que tengo la vitamina C por las nubes) y de la Coca Cola (que encima llego a casa y no soy capaz a echar un sueño). Aprovecho pues esta columna para decirle a mis amigos una cosa: ¡Cabrones! (he mirado en el libro de estilo y no corrompo ninguna ética por insultarlos, que lo sepan los lectores). También quisiera remitir un mensaje a los agentes de la Guardia Civil que velan por nuestra seguridad: "Señores, cuando me vean conducir un coche con cara de póker, párenme y háganme el control de alcoholemia. Por favor. Que la noche me sirva para algo". Es que estoy hartita de que se me acerque el agente, me salude marcialmente, asome su cabeza al coche, vea el coro que llevo detrás entonando por quincuagésima vez "El Chalaneru" y me diga: "Siga circulando". Ya sé que doy pena, eso lo tengo más que claro, pero señor, que llevo siete horas sin tomar un culete. Ya que me para, hágalo, hágame soplar y regáleme la boquilla para mirarla cuando esté en la cocina de mi casa esperando a que me entre el sueñu y me pueda poner a rezar, a modo de "tantra": "que me toquen las copas, que me toquen las copas".
25 de junio de 2009
De boda y yo con estos pelos
Paulo y Soraya se dieron el sí quiero, fuimos testigos de ello, lo pasamos genial. En estos momentos, los novios, se encuentran en Ibiza y los odiamos un poco. Lo que popularmente se conoce en España como "envidia cochina".
22 de junio de 2009
"Nos vamos de vacaciones"

El último día de las clases, nuestros padres nos recogían a la puerta del colegio y nos mandaban a comer a casa de la abuela, lugar que ya no abandonaríamos en los siguientes tres meses. Al principio, la vuelta a casa no se producía hasta justo el día antes de que arrancaran las clases. El retorno a la civilización se hacía tan duro que las dos precisamos de asistencia psicológica para poder enfrentar, en perfectas condiciones psicomotrices, la recuperación de los horarios y las obligaciones y el abandono del salvajismo que tan bien nos había sentado. Fue el propio psicólogo infantil el que recomendó a nuestros progenitores, tras ver cómo mi hermana y yo nos subíamos a su mesa para colgarnos de la lámpara, que procuraran traernos a casa una semana antes del colegio, para ir adaptándonos a la situación. Eran siete días infernales de llantos, recuerdos y saltos hacia las lámparas. Atrás habían quedado las horas en el río, las bolsas de pipas, las fiestas, los amigos estivales llegados de medio mundo. En esta lista de cosas buenas del verano iba a incluir el sol, pero partiendo de la base de que la casa de mi abuela está en Llanes y que allí como le de un verano por orbayar no para hasta diciembre, vamos a obviarlo. El final del verano estaba lleno de emociones (¿quién no lloró escuchando la canción del mismo nombre), de promesas (“juro que te voy a escribir todos los días”), de bronceado (si se dejaba el tiempo), y de memoria. La misma que recordarán en secreto, dentro de mucho tiempo, mis vecinos Samuel y Ángel, dos hermanos pecosos y alegres de once y ocho años que ayer me encontré en la calle. Con una maleta al hombro, que ya no era “la de los libros”, y una sonrisa indescriptible los dos me dijeron al unísono “nos vamos de vacaciones”. Les devolví una sonrisa llena de melancolía. ¡Quién pudiera cambiarse por ellos!... y volver a aquel pueblo, a las bolsas de pipas en las escuelas, a los amigos llegados de todo el mundo...
24 de mayo de 2009
"Calla, que empieza la novela"
En verano, los niños de la casa esperábamos a que los mayores se sentaran frente al televisor a ver la telenovela de turno para hacer maldades por los alrededores sin tener que recibir la adulta mirada inquisitoria o, en casos de extrema travesura, una hostia. Un día, durante un capítulo de Cristal, gastamos diez kilos de pintura negra en convertir tremenda roca en carbón. Nuestra intención, tras la conversión, era prenderle fuego y que ardiera “para toda la eternidad”. No resultó, pero la piedra, veinte años después, sigue negra (como el carbón).
Otra tarde, mientras el milagro del amor hacía que Topacio recuperara la vista, nos dedicamos a hacer un curso acelerado de corte y confección, sobretodo de corte, con la ropa del tendal. Maldita la gracia que le hizo a mi tío tener que gastar, el resto del verano, unos calcetines que, por uno minutos, habíamos llegado a convertir “en el último modelo de Valentino”, versión Barbie. ¡Schhhhhhhh, calla que empieza la novela!, nos decían y, despacito, nos escabullíamos entre las patas de la mesa para salir a la calle.
El mundo era todo nuestro y la sensación de poder tan grande que en la mayoría de las ocasiones nosotros mismos nos delatábamos peleándonos por ver quién comandaba la aventura. Así que en una misma jornada podíamos llegar a descubrir varias sensaciones: el poder, la ira, la humillación y, dependiendo cuál fuera el alcance de la ocurrencia, también el dolor. Gracias a las telenovelas también podías darte cuenta de cuándo alguno del grupo había llegado a la edad del pavo. Era el mismo día que, ya de mañana, te decía “yo igual me quedo hoy a ver de qué va eso de la telenovela que dicen que está entretenida”. El caso es que tú llevabas un tiempo mosqueada porque desde hacía unos días estaba medio tonto con cierto veraneante del pueblo, y no paraba de suspirar en toda la noche, y después también suspiraba delante del televisor, viendo a los protagonistas de la novela en cuestión queriéndose. Claro, algo veías venir.
Mi edad del pavo llegó con una serie venezolana. ¡Dios qué disgustos pillé con las idas y venidas de amor de aquellos protagonistas!. Hasta llegué a pensar que yo pasaba de aquello, que a mi tanto sufrir no me podía venir bien. El caso es que estos días, y aprovechando que los jefes han tenido la delicadeza de adelantarme las vacaciones estivales mandándome al paro, he encontrado la susodicha telenovela en Internet. He estado bajándome los últimos capítulos que no llegué a ver en su día porque se el verano terminó y con él las sobremesas silenciosas frente al televisor. Descargo los episodios bajo la internáutica mirada inquisitoria del churri. “A veces me das miedo”, me dice. Y yo pienso: “pues mira, o esto o pillo un bote de pintura negra de diez kilos y me pongo a ser creativa”. Por cierto, al final, cásense. Y sí, lloré.
12 de mayo de 2009
30 de abril de 2009
Voy con la moda
28 de abril de 2009
Imperdibles (I)
Javier Ortíz, escritor y columnista, nació en Donostia-San Sebastián el 24 de enero de 1948 y murió el pasado 27 de abril de 2009 en Aigües (Alicante), tras dejar escrito su propio obituario. Con sus palabras inicio la sección "Imperdibles" de este, mi blog.
"Javier Ortiz fue el sexto hijo de una maestra de Irún, María Estévez Sáez, y de un gestor administrativo madrileño, José María Ortiz Crouselles. Sus abuelos fueron, respectivamente, un señor de Granada con aspecto de policía -lo que tal vez se justifique considerando el hecho de que era policía-, una señora muy agradable y culta con allure y apellido del Rosellón, un honrado y discreto carabinero orensano con habilidades de pendolista y una viuda de Haro casada en segundas nupcias con el recién mencionado, Javier Estévez Cartelle, del que se derivó el nombre de pila de nuestro recién difunto. Si algún interés tienen todos estos antecedentes, cosa que dista de estar clara, es el de demostrar que, en contra de lo que suele pretenderse, el cruce de razas no mejora el producto. (Obsérvese qué gran variedad de procedencias se puso en juego para acabar fabricando a un vasco calvo y bajito.)
La infancia de Javier Ortiz transcurrió en San Sebastián, ciudad que le venía muy a mano, porque nació allí. Se dedicó básicamente a mirar lo que había por sus cercanías, en particular el pecho de las señoras -ahora que ya está muerto podemos descubrir ese inocente secreto suyo-, y a estudiar cosas tan peregrinas como las ciudades costeras del Perú, de las que no logró olvidarse hasta su postrer respiro. Los jesuitas trataron de encauzarlo por el buen camino, pero él descubrió muy pronto que era comunista. Eso malogró del todo su carrera religiosa, ya de por sí poco prometedora, sobre todo desde que notó con desagrado el interés que algunos sacerdotes ponían en sus partes pudendas.
Su primer trabajo como escribidor, aparecido en una página del periódico del colegio, fue, curiosamente, una necrológica, con lo que cabría decir que su carrera como periodista ha resultado capicúa, singular circunstancia de la que muy pocos podrían presumir, aún en el improbable caso de que lo pretendieran.
A los 15 años, hastiado de las injusticias humanas -algunas de las cuales seguían teniendo como referencia obsesiva los pechos femeninos-, decidió hacerse marxista-leninista. Los años siguientes tuvo que emplearlos en averiguar qué era eso que acababa de hacerse, a lo que contribuyeron decisivamente algunos esforzados miembros de la Policía política franquista.
A partir de lo cual, se dedicó con gran entusiasmo a cultivar el noble género del panfleto. Sin parar. A diario. Año tras año. Fue cambiando de punto de residencia, no siempre por voluntad propia -ahí merecen especial mención sus estancias carcelarias y su exilio, primero en Burdeos, luego en París-, pero jamás varió su inquebrantable afán de agitador político, que él pretendía haber adquirido, por absurdo que parezca -y sea, de hecho-, en la lectura de Los documentos póstumos del Club Pickwick, de don Carlos Dickens, y de las Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Padarox, de don Pío Baroja.
Burdeos, París, Barcelona, Madrid, Bilbao, Aigües, Santander... Recorrió incontables sitios y holló innúmeros parajes sin parar de escribir, erre que erre. Zutik!, Servir al Pueblo, Saida, Liberación -y Mar, y Mediterranean Magazine- y El Mundo, y una docena de libros, y varias radios, y algunas televisiones... Por escribir, incluso escribió para otros y otras, ejerciendo de negro en momentos de particular penuria. También lo hizo a veces por amistad.
Movido por la lectura del Selecciones de Reader's Digest y otras publicaciones estadounidenses tan aficionadas a ese género de operaciones, un día decidió calcular cuántos kilómetros cubrirían sus escritos, en el caso de colocarlos todos en una sola larguísima línea de cuerpo 12. El resultado de la estimación fue concluyente: ocuparían la tira.
En materia de amores (de la que sería injusto decir que careciera de alguna experiencia), también fue capicúa. Decía que las mejores mujeres, las más cariñosas y las más nobles con las que compartió sus días (sin desdeñar dogmáticamente a ninguna otra), le resultaron la primera y la última. Aunque la favorita le apareciera por medio: su hija Ane.
Y todo para acabar con algo tan vulgar como la muerte. Por parada cardio-respiratoria, como queda dicho. En fin, otro puesto de trabajo disponible. Algo es algo.
25 de abril de 2009
25 de abril
¿Puede haber un nombre más guapo para una Revolución que "la de los claveles"? Tal vez sí, pero los que padecemos de lusofilia siempre elegiremos éste.
17 de abril de 2009
Modesta a referéndum y/o Referéndum modesto
Cuando me desperté, Modesta casi ya no estaba allí. Es lo que tiene vivir entre el antiguo lavadero de carbón y la Química del Nalón. Que una se acostumbra a ver fierros por todas partes, va un día, no avisan, los quitan y te da un amago de apoplejía que te quedas en el sitio. No hay derecho a que nos hagan estas cosas. El otro día volvía de vacaciones de Semana Santa y la verdad, pasé medio viaje sufriendo. Pensaba: «Mamima, ya verás, a que llegamos a Sama, ta tó cambiao y no encontramos ni el portal». Cuando enfoqué el puente de los tirantes (que seguro que tiene un nombre más oficial) y ví que todo estaba más o menos igual, respiré. No comenté nada del come come que traía porque después me llaman rara y tampoco hay derecho. El caso es que, al día siguiente, asomada a la ventana y viendo las labores de desmontaje que están haciendo en Modesta cavilé: «¡Menuda parcela que nos queda aquí en medio de Sama! ¿Y ahora, qué hacemos con esti terrenín?».En un alarde de deformación profesional, salí a la calle a palpar la opinión de los langreanos y adyacentes. Lo que se viene a llamar un referéndum de palu y/o de andar por casa. ¿Qué pondrías tú en el suelo de Modesta?. Ésa era la única pregunta del plebiscito popular. Las respuestas fueron variadas. Paso a resumirlas.
«Fácil. Una macrosidrería en la que no sólo puedas tajate, sino que también tengas la oportunidad de catar diferentes modalidades de sidra, hacer cursos de escanciao y, por supuesto, fumar sustancies ilegales», apuntó Julitona «La Garabata», natural de Sama y residente en La Fresneda desde que una disputa vecinal relacionada con una plantación la obligara a abandonar el barco langreano.
Holegario Fernández (sí, con hache), vecino de Ciañu «de toda la vida», apostó por «trasladar la zona de juegos infantil del parque Dorado a las instalaciones de Modesta». La razón de Fernández fue la siguiente: «Tengo un nietín de dos años y la mi fía trabaya, así que lu llevo toles tardes al parque pa que airee. Como los columpios tan a la vera el río, llevo dos años sin apear el resfriao. Esti añu púseme la vacuna de la gripe dos veces, una en el ambulatorio de Ciañu, en noviembre, y otra en Boñar en el Puente de la Constitución, porque-y dije al médicu que tovía nun la había tomao. Pero ¡qué va, ni con eses!».
Otra de las opiniones recogidas, la resumen muy bien estas palabras de Jennifer Casas Matas: «Que levanten un museo en honor a Cabano el de Física o Química que el otru día vilu en La Pola y flipé».
En el abanico de ideas aportadas a este referéndum destacan, además, la posibilidad de que se construyan en la zona unos chalecinos adosados, de que se habilite una gran zona verde, que se ponga en marcha un polígono industrial al que podríamos llamar «No es Riaño VI» y/o que «construya un polideportivo como el de La Felguera». Pero todas estas, que queréis que os diga, me parecen más aburridas como para detallarlas.
Ahí dejo el testigo para que lo recoja quien buenamente tenga a bien y/o gobierne este municipio.
22 de marzo de 2009
Quietorl.....
Con todo, lo peor no es que los vocables de la “chiquitilengua” se acaben en “orl”. Tengo una amiga que cada vez que dice una “chiquitipalabra” se echa la mano al riñón y pega un saltín. “No puedorl, no puedorl”, dice, y salta. A mí esa actitud, más que vergüenza ajena, me da dentera. Como cuando pienso en que muerdo un jersey de lana pura. Algo que, paradójicamente, no me pasa con “po zí” o “cuñaaaao”. Efectivamente, soy de las que doblo la espalda hasta que el jorobado de Notre Dame parece una modelo de la pasarela Cibeles y recito: “Po zí Amparo, ¿tas fumao un porro? Po zí, po zi". Por no hablar de mi inclinación a pegar un papel y/o chicle en mi paleto superior izquierdo (otrora roto por un castañazo que me dí en mi más tierna infancia) para repetir sin descanso “Cuñaaao, no eres bueno ni ná, cuñaaao”. Menos mal que mis dos ídem, a los que vamos a denominar J. e I., se parten el culo cada vez que se lo digo, porque si no, es como para poner en entredicho su relación con la familia política. Y ya en el fin del repaso mental a alocuciones frikis del castellano aparecen otras que, en mayor o menor medida, han ido desapareciendo o no se conoce el origen. Hablo de frases como «ya vestruz» o «digamelón». Hay gente romántica que sigue utilizándolas en su vida diaria con la consiguiente mirada de desaprobación del auditorio que pone cara de estar pensando «Dios mío, cuanto daño hicieron los ochenta».
«Jarl,hasta luego, Lucarl»
10 de marzo de 2009
24 de febrero de 2009
A propósito de los Oscar
No me puedo creer que Hugh Jackman cante, baile y encima sea tan guapo como es.
22 de febrero de 2009
La televisión naranja
Mi infancia son recuerdos de una tele encendida. En concreto una tele pequeña y tan naranja por fuera que las imágenes en blanco y negro que salían de ella no lo parecían tanto. Era de las que se colocaban encima de la nevera y se decoraba con un tapete de ganchillo. La despedimos una tarde de invierno.A cambio, un aparato grande y en color pasó a formar parte del salón y de nuestras vidas. La ubicación del nuevo televisor me permitía escapar de la cama, a medianoche, para ver «Canción triste de Hill Street» y«Luz de Luna». Cuando me pillaban sentada en el pasillo siempre me hacían la misma pregunta:¿Tu hermana duerme?. Sí, sí, sí, sí, decía yo con declamación de ruego. «Pues anda pasa». Así me nacieron las ojeras.Con la Universidad llegó el desenfreno. ¡Fuera de casa y con una tele para mi sola!. Lo pienso y se me cae la baba a lo Homer Simpson. En los cinco años que me llevó sacar la carrera, allí estuvo ella acompañando los aconteceres madrileños. El mismo día que se estrenó «Los Serrano», me enteré de que una vecina le estaba poniendo los cuernos al marido con el dueño de un puesto de golosinas que había junto al portal y casi no me pude concentrar en la historia. Aunque la cima de mi querencia televisiva la viví unas jornadas más tarde. Esperaba el ascensor para subir a casa cuando junto a mí, y sin previo aviso, se posicionó Mayra Gómez Kemp.Os juro que si se pone a mi lado John Corbett no tiemblo tanto. «Voy al tercero», me dijo la Kemp. Y yo, en un alarde de desfachatez que sólo contaré una vez y que negaré el resto de mis días, acerqué mi dedo a los botones y con una sonrisa en la boca canté:«Uuuuuun, dosssssss, tressssss». Sin comentarios.
Todo este rollo para deciros que, si vuestras infancias también son recuerdos de una tele encendida, no dejéis de leer el libro«Pechosfuera» del asturiano Pepe Colubi.
18 de febrero de 2009
Pregunta del día
-¿Por qué el que piensa que es el más inteligente en realidad es el más tonto?
4 de febrero de 2009
Playing for change (y lo que haga falta)
1 de febrero de 2009
La historia olvidada de "El Jefe"

Álvarez Rey nació en la localidad leonesa de San Andrés de Rabanedo en 1909 y, cuando aún era un niño, se trasladó con su familia a Turón. Hijo de minero, apenas levantaba dos palmos cuando inició su actividad militante ayudando a los trabajadores que se tenían que esconder por la represión posterior a la huelga de 1917. «El Jefe» comenzó a trabajar en la mina a los 15 años y se afilió al Partido Comunista en 1924. Fue uno de los fundadores del PCE en Asturias. Desempeñó los cargos de miembro del comité ejecutivo regional y secretario general del radio de Turón, y participó en la creación del Sindicato Único de Mineros (SUM), del que llegó a ser secretario. El SUM, que tuvo más 6.000 afiliados, nació tras la expulsión de los comunistas del SOMA y estuvo adscrito a la CNT hasta 1931. Cuatro años más tarde volvió a unificarse con UGT. El SUM fue ilegalizado, lo que no impidió que organizara las principales movilizaciones mineras de aquellos años.
La convulsa juventud de Álvarez Rey tuvo otro punto de inflexión en 1934. Durante la Revolución de octubre tomó parte activa combatiendo contra los cuarteles de la Guardia Civil de Turón y más tarde frente al Ejército en Campomanes. Al ver que había fracasado el movimiento obrero, emprendió la huida a pie hacia León con su hermano Virgilio y los hermanos Herminio y Pin García. Más tarde el grupo se separó. Luis Miguel Cuervo explica, en un texto de homenaje a Álvarez Rey, que la idea con la que funcionaban era que «un hermano de cada familia fuera por cada lado. Si caen unos, que no caigan los otros». Cuatro de los hermanos Álvarez Rey murieron como consecuencia de la represión: dos están enterrados en la fosa común de Oviedo, uno en el Pozo Fortuna y otro falleció en un campo de concentración en Francia.
Su primer viaje fuera de Asturias fue también el del primer exilio de Rey. Cuervo asegura que de León fueron a Madrid y San Sebastián, para después pasar a Francia. «Tras permanecer unos meses en París, viajó a Moscú, donde realizó diferentes cursos hasta regresar a España en marzo de 1936 acogiéndose a la amnistía decretada tras la victoria electoral del Frente Popular», señala.
La Guerra Civil es otra de las claves que explican la vida de Álvarez Rey, la que lo encumbró a los altos mandos del Ejército republicano. Tras el alzamiento militar, el mierense formó parte del Comité de Guerra de Turón. En agosto de 1936 se desplazó al frente occidental de Asturias, donde fue nombrado delegado político en la Comandancia Militar de Occidente y participó en la defensa de Cornellana. Más tarde ocupó el mismo cargo en la Comandancia de Trubia. Tras la militarización, llegaría a ser comisario político en la 8.ª Brigada de Asturias y más tarde en la 5.ª, 1.ª y 60 divisiones, esta última con puesto de mando en Lugones. Allí, el día 21 de octubre de 1937, recibió un enlace enviado por el mayor anarquista Víctor González, que le avisaba de que se había acordado la evacuación y que todo el mundo se marchaba esa noche. Le dijo también que su mujer, su hija y su cuñado ya habían embarcado en Gijón, y que lo mejor era que «intentara salir desde Avilés, porque en Gijón ya no quedaban barcos». González y Álvarez Rey recorrieron el camino hasta la villa avilesina apuntándose con una pistola. No se fiaban uno del otro. Pero la cosa salió bien y pudieron embarcar con otras 50 personas rumbo a Francia, desde donde pasaron a Cataluña. No cesó en su lucha para defender la «República legítima» y llegó a ocupar el cargo de comisario político de división en Teruel y en el Ejército del Ebro. Con la guerra terminada y perdida, y con la familia en el exilio, el objetivo de Álvarez Rey fue marchar de España. Consiguió llegar al norte de África, para pasar después a la URSS. Allí le sorprendió el inicio de la II Guerra Mundial. Versado, a su pesar, en las artes de la guerra, Álvarez Rey tomó parte en la batalla de Moscú, dentro de la 4.ª compañía especial de la Brigada Motorizada Independiente de Tiradores de la NKVD, integrada por 125 republicanos españoles. Él era el jefe, y su misión -nada más y nada menos-, defender el Kremlin. Más tarde, combatió en el Cáucaso.
Cuervo explica: «Entre las distinciones que tenía destacaban la condecoración de la Estrella Roja de la URSS, orden de la Victoria en la Gran Guerra Patria de la URSS, medalla de la Defensa de Moscú y el Cáucaso, y las conmemorativas de los 20.º, 30.º y 40.º aniversarios de la Victoria. También fue distinguido con la medalla de la Liberación de Yugoslavia».
Acabada la Guerra Mundial, se trasladó a Francia. Eran los años cuarenta y con ocasión del intento de invasión por el valle de Arán estaba previsto que formara parte de la segunda oleada para acabar con el régimen de Franco. Así, fijó su residencia en la localidad francesa de Toulouse. Nunca se olvidó de sus orígenes comunistas y desarrolló su papel como formador de cuadros del PCE. También participó en el congreso de 1959 del PCE en Praga. El resto de su vida trabajó, hasta su jubilación, como albañil.
Con la dilatada redacción de la vida de Álvarez Rey parece que no queda lugar para nada más, pero sí. Al parecer, y eso ya no aparece en su historia oficial, llegó a espiar al Ejército nazi vestido de militar alemán, y aunque él nunca lo contó «porque era secreto de partido», su familia y amigos creen que alguna vez volvió a España para participar en acciones clandestinas del PCE. «Desaparecía durante tres meses y cuando volvía a casa nadie preguntaba nada, seguían con su vida normal», apunta Cuervo. Porque Álvarez Rey siempre dijo que ciertas cosas se irían con él a la tumba y, como todas las promesas que hizo en vida, cumplió hasta el final.
Una íntima ceremonia familiar despidió, el pasado 26 de enero, a Álvarez Rey en Toulouse, donde reposan sus restos, y adonde tal vez lleguen las noticias de que su muerte sirvió para recordar que «El Jefe» pervive en la memoria de una nación que, ahora con leyes y homenajes, intenta recuperar los nombres que se creían olvidados.
24 de enero de 2009
Ingenuidad
Ingenua era una palabra que no le gustaba nada. Y se lo llamaban desde pequeña. Sus amigos, sus profesores, sus compañeros de trabajo. «Eres una ingenua» le decían y ella, como tal, sonreía. Hace unos días todo cambió. Miraba la televisión sorbiendo y soplando una infusión, un «floritu» como dice su güela, y de repente, lo vió claro. Era de madrugada, y al otro lado de la pantalla, del océano, un hombre prometía luchar para lograr un mundo mejor. «¿Y si esta vez es cierto?», pensó y sus palabras debieron colarse en el aire hasta llegar a la cocina, donde su marido, finiquitaba el crucigrama diario. «Anda, no seas ingenua y apaga esa tele, que el Obama este va a ser igual que los demás, o ¿qué te crees, que es el Mesías?», le replicó su marido. Ella, hasta entonces ensimismada con un desfile de majorets que invadía la Avenida Pensilvania suspiró. «Llámame ingenua y lo que te de la gana. Llámame tonta, imbécil, niñata. Hoy no me importa. Es más te diría que sí, que soy todas esas cosas y más, porque creo en la gente que lucha por conseguir ilusiones y fomentar esperanzas», gritó al vacío.Y las palabras, como si ella también tuviera un redactor de discursos, salieron de su boca sin titubeos. «Tal vez, los que luchan, no consigan todo lo que se proponen. Tal vez siempre existan los intereses ocultos y el terrorismo, y la maldad, y las crisis económicas, y la injusticia. Pero yo hoy quiero pensar que mientras alguien luche por hacerlos desaparecer, aún queda un resquicio para la esperanza». Y siguió gritando: «Las cosas no cambian solas, hay que dejarse la piel en la vida, hay que intentar que, con el tiempo, los que vengan, se den cuenta que la rendición es la peor de las derrotas», señaló y, sin un amago de temblor en sus dedos, alzó la copa para brindar con nadie: «Va por vosotros, por los que no os rendís». De reojo, vio a su marido apoyado en la puerta. La miraba con cara de extrañeza. Debía pensar que estaba loca de remate, que a esas horas, en la oscuridad del salón, o el sueño le podía o definitivamente eran delirios de una chiflada.
Nada más lejos de la realidad. Recostado contra el marco de la puerta del salón, con los brazos cruzados sobre su pecho y una sonrisa en los labios, él, ahora, estaba seguro que, aquella chica menuda a la que había conocido en el ascensor de la Facultad, era, en realidad, la mujer más maravillosa del mundo.
12 de enero de 2009
El ojo que todo lo ve, está en Laviana.
Alquilamos una casa en el concejo de Laviana. Muy guapa y muy soleyera. Éramos nueve personas, dos perros e íbamos para cuatro días, pero compramos comida como mi güela la de Llanes en los años noventa, cuando era verano y primos, nietos y demás familia pasábamos tres meses largos de vacaciones (¿qué digo tres meses? yo creo que eran cuatro) en su casa. A saber: Un sacu de patates, una caja de vino, nueve kilos de cordero, quince litros de leche y un largo etcétera.
La tarde de Nochevieja (paradójico) subimos, preparamos manteles, nos pusimos los disfraces (¿a que entendéis ahora mi pesar en las primeras líneas), cenamos, comimos las uvas y bailamos, bailamos, bailamos....Juan hizo las veces de DJ Plaza, con bigote pelirrojo "tipo ABBA" incrustado bajo la nariz incluido (diossss, ¡esas fotos!). Hubo un par de borracheras y cuatro amagos de mareo. Esa noche también nos dimos los regalos del Amigo Invisible.
El año nuevo empezó el día de idem con un sol de espatarrar. Soraya A hizo paella, su santo la supervisó y los demás la degustamos. Todo regado con un par de raciones de Play Station que para eso somos la generación que va después de la X y que nació para aprender "a la trágala" cómo funcionan todos esos aparatos y así poder seguir siendo adolescentes in pectore. Soraya B y su santo Iván abandonaron la casa. Nominados. Dormimos.
El viernes, día 2 del año nueve, Paulo se fue a trabajar y los demás hincamos el diente a la estupenda fabada elaborada por Juan, que hizo las veces de Chef Plaza. Después la cocina de carbón se incendió y casi salimos en las noticias, pero eso es una historia que prefiero no recordar porque es de noche y después sueño... Paulo llegó de trabajar, peritó los daños, dijo que no era "pa´ tanto", que eramos "unos exageraos" y nos fuimos para la cama sin ningún sentimiento de culpa. Somos así.
El día sábado amaneció entre caídas del colchón y "apagasaluzdeunapuñeteravez" entre los dientes. La convivencia comenzaba a hacer mella, pero nosotros, incansables al desaliento, continúamos como si nada. Somos así. Juan, que hizo las veces de Chófer Plaza, y servidora, acudimos a un bautizo familiar en Gijón. En nuestra ausencia, los cinco restantes, se despellejaron unos a otros en el sentido más metafórico y terapéutico del verbo. Cuando volvimos, el ambiente estaba supercalmado. Nos asustamos. Ésa noche, con la ausencia de Eli e Isaac que prefirieron marchar para la cama, hablamos y bebimos. Todo regado con un par de raciones de baraja que para eso somos la generación que va después de la X y que nació para escuchar a sus abuelos cómo se hacen trampas a las cartas. Ganó Ricardo. Nos pulió, el Ricardito. Sin rencor, nos fuimos para la cama.
El domingo llovió. Fue como una señal: Nuestra convivencia en la casa se había terminado. Sólo nos faltaba la Mercedes Milá en la puerta de la mansión lavianesa diciendo: tú ganaste, tú perdiste. Recogimos. Juan, que hizo las veces de Chacha Plaza, no dejó mota de polvo sin limpiar. Y la verdad, después de todo, al cerrar la puerta, nos dio hasta pena. Ni siquiera, con los apaños que habíamos hecho, se notaba nada del incendio sabatino. (Por cierto, que del siniestro no hay fotos pero de lo otro sí, y al final, he pensado, que casi mejor cuelgo una de ellas. Total, ¿quién se va a enterar?)

30 de diciembre de 2008
2009 y lo que nos queda...
El 2009 se acerca a pasos agigantados. Por delante de nosotros 365 días a estrenar. Doce meses enteritos que se presumen críticos (económicamente hablando, espero). Sólo espero, con este mensajín, daros un poco de fuerza para hacerlos más llevaderos. Y tirar del refranero popular que nunca falla: "Nunca llovió que nun escamplara". Nenos, desde las estribaciones del Alto Santo Emiliano, en mi último día de curre de 2008, os deseo un año nuevo lleno de cosas que contar (pero de las buenas).Besonos
PD: Marcho a celebrar la Nochevieja a un pueblín de Laviana...
28 de diciembre de 2008
De crisis, navidades, facebooks y otras farturas
No me apetece dejar de fumar, ni ir al gimnasio, ni aprender inglés. Ando, lo que se dice, bastante escasa de propósitos para el nuevo año. Así que voy a enarbolar la excusa que pone todo el mundo en estos tiempos: “Estamos en crisis”. Ésta es la primera vez en mi vida que soy consciente de una recesión económica. Dicen que hubo otra allá por los noventa, y no seré yo la que diga que es mentira, pero qué queréis, hace dieciocho años bastante tenía con saber si por la tarde íba a jugar al escondite o tendría que sacar mi instinto femenino a pasear para hacer de “madre” con los cuatro muñecos de mi hermana. (Al final hacía un mix y escondía los muñecos para que ella los buscara, pero esa historia de mis miserias personales e infantiles no la voy a contar ahora).
El caso es que, y desde aquí os lo hago saber, ahora tenemos la disculpa perfecta para evadirnos de problemas, marrones y compromisos que, en estas fechas, abundan. Que si hay que tomar un culete con la gente del curro, que si hay que ir de cena con los colegas del churri, que si hoy comes con la suegra para mañana, en un momentín que saques, puedas visitar a tus tíos. Un no parar. Madre mía, ¡qué nivel de relaciones sociales tengo!. Parezco la Ministra de Defensa. Menos mal que ahora siempre puedo decir: “¿Cenar?. Uf, ¡qué va!, es que con esto de la crisis….etcétera (ahí ya te montas tú una historia que no te lo voy a dar todo hecho).
Para “red de contactos”, más allá de Navidades, el Facebook. En este portal de internet (en realidad no se si es portal u otra cosa virtual pero me gusta decir “portal de internet), tengo 250 amigos. No me preguntéis cómo llegué a ellos porque, confieso, que no tengo ni repajolera idea. Mi lista de colegas “facebookeros” se puede dividir en cuatro subgrupos: “Amigos de verdad”, “Conocidos de la Facultad”, “Gente del mundillo” y “Ni flauer”. Puedo entrar en la vida de todos y cada uno de los 250 amigos. Así como lo cuento. Fotos, historia personal, grupos a los que pertenece. Es como una revista del corazón personal. Por poner un ejemplo. Resulta que te “añade” como amigo un compañero de los tiempos universitarios. Tú, con lógica cotilla, confirmas que eres su amigo aunque, en su día, te cayera como el culo. Entras en su página e inicias la investigación. Lo primero, por supuesto, las fotos. Y entonces empieza el espectáculo: “Puf….¡cómo engordó! y se está quedando calvo…”. Con malicia de la de verdad te ríes por dentro y le mandas un mensaje hipócrita del tipo: “Me alegro de encontrarte en el facebook. ¿Qué tal te va la vida?. Ya veo que muy bien. Un saludo, nos hablamos”. Aunque en realidad estás pensando: ¿Qué chavalín, dónde se quedó el pelazo que lucías en la facultad?. Lo tuyo si que ye una crisis”.
20 de diciembre de 2008
La Navidad ha venido y yo no sé cómo rima

Amigos, amigas, amiguitos, amigotes, amigazos, ciberamigos y/o compañeros de trabajo. No puedo pasar la oportunidad de estas fechas (glups). Lo he intentado, lo juro, pero ¡qué va!. Llevo días sin acercarme al ordenador y, al final, he caído en la tentación de enviar la postal navideña. El Photoshop me puede, qué le voy a hacer.
Así que este es el resultado de la facilidad que tengo para no cumplir autopromesas sumado a dos o tres risas que me eché confecionándolo. Besos y abrazos desde la ribera del Nalón.
Aitana (y en algún lugar del salón, desaprobando este mensaje, también Juan)
15 de diciembre de 2008
¿Hay sol?
PD: El hombre del tiempo de la Sexta dijo, ayer: "Jóvenes de España, como bien dice el Ministerio de Sanidad, tenéis que poner condón, pero ponerlo fuerte que hace frío". Me parto
14 de diciembre de 2008
Listillos domingueros
28 de noviembre de 2008
De premios, menciones y amores
"El Daglas"
22 de noviembre de 2008
19 de noviembre de 2008
Va de frases
El maestro ha hablado:"...nada ha terminado, todo está por llegar, mientras mantengamos la curiosidad y las ganas de estar allí, seguiremos vivos. Muchos creen que todo está en internet, que no hace falta ir a los sitios y esa es una gran equivocación (....) la primera página es una droga".
Manu Leguineche. Entrevista publicada en El Mundo. 19-XI-2008
17 de noviembre de 2008
La frase de la semana
"...aquí no hay rencor porque todos están viejos y hace mucho que lo perdonaron todo, incluídos sus propios errores..." Javier CERCAS, El País, 16-XI-08, "Un respeto"
12 de noviembre de 2008
De "alteregos" y decisiones
El otro día le escuché decir a un amigo que quería ser su propio alter ego. Me dió por pensar qué podía estar haciendo la mía en esos momentos. De repente empezaron a aparecer en mis ensoñaciones palmeras caribeñas, "cafeses" parisinos y novelas de misterio que nunca se acaban. Me entró una rabia por dentro de aúpa. Vamos que fue salir del trance y empezar a odiar a mi alterego. ¡Dios.....! ¿Por qué ella sí y yo no?. Y para cerrar el círculo he de deciros que esta semana he tenido que tomar una decisión laboral que casi me convierte en una tercer alterego mía, que no es ni la que suscribe ni la que pienso, si no otra. Vaya lío.7 de noviembre de 2008
And de güiner is...


¿Cuál os gusta más?. A Juan la primera, yo con la segunda me mondo. ¿Qué queréis? Dundee es uno de los ídolos de mi infancia.
2 de noviembre de 2008
Carta abierta a EEUU
Queridos "yankis" del mundo:Veo por la tele que la vida vaos bien: Celebráis Hallowen con gracia, coméis hamburguesas con gracia y robáis a todos los buenos jugadores de baloncesto que tenemos, cosa que no nos hace tanta gracia. El motivo de esta carta es daos un poco de ánimo pal martes. Dentro de dos días tenéis una cita "importantísima", "crucial", "la decisión del siglo". Uf, nun vos arriendo la ganancia, hijos míos. Ta tol mundo pendiente de vosotros. Como cuando vas a la farmacia, tócate el turno y tú quies pedir la píldora del día después o unos condones y lo dices bajino, bajino, y resulta que el farmacéutico ye sordu y al final entérense todos de que o vas a hacelo o hicístelo y "pifiaste". Como ves, nun tengo el domingo metafóricu. Buenas noches y buena suerte.
Firmado: Los que estamos en la Farmacia escuchando a ver qué pides.
28 de octubre de 2008
Nos vamos a publicidad
23 de octubre de 2008
De pelos, pasados y otros divertimentos

¿Habría sido de los Beatles o de los Rolling?, ¿haría buñuelos o emparedados?, ¿votaría a Kennedy o a Nixon?, y lo más importante, ¿me quedaría bien el pelo a lo afro?. Todas estas (y más) preguntas me hice, ayer, frente a un programa de esos que te regala internet tan divertido como, a priori, inútil.
19 de octubre de 2008
Extremismo cuenquil.
Un paisano de Laviana hizo explotar tres bombonas en el interior de su casa en el nombre de Rambo. El integrismo llega a las cuencas mineras. Depués nun digáis que no avisé.Más información AQUÍ, por obra y gracia de Luisma, compañero de la tinta.
17 de octubre de 2008
10 de octubre de 2008
2.646 kilómetros (Fin)
Granada tiene buena pinta hasta con sus cielos teñidos de gris. Nuestra parada granaína tuvo lugar gracias a Dean y Achi que nos acogieron en su casa del Zaidín y nos pasearon por el Albaicín y nos demostraron cómo se puede comer pagando sólo unas cañas. Vimos, en Granada, el atardecer obligado sobre la Alhambra desde el mirador de San Nicolás, una pequeña plaza que se llena de artistas callejeros, turistas americanos y melancólicos en cuanto que el sol comienza a descender. La luz, las casas, la quietud y la Oficina de Turismo de la ciudad que parecía que esa tarde había alquilado un filtro naranja para alegría de la cámara de fotos. Pudimos obviarlo, pero un paseo nos
No lloramos al dejar Granada pero nos dimos cuenta de que con la partida de la ciudad dejábamos atrás un ciclo del viaje, aquel que nos había llevado a los entresijos de la vida, la cultura y la historia musulmana, tan paralela a la nuestra que se confunde en el calendario. Despeñaperros, Tío Pepe, una para
Cerramos el círculo de los dos mil y pico (largos) kilómetros en Madrid y, nuevamente, con la fotografía como protagonista. Acudimos a la sede de La Fábrica para acompañar a Gonzalo Juanes en la presentación de su "Photobolsillo", un libro que aglutina la narración en imágenes a color de la vida de Juanes, en una mirada que al final fue y es la de todos los asturianos.
Y al final de la tarde colorida cogimos rumbo al norte, a casa, al orbayu del que ya no nos podemos echar la culpa.
4 de octubre de 2008
2.646 kilómetros (I)
"Un viajero es el que viaja por necesidad", oí decir a un amigo, precisamente el primer día de nuestro itinerario sureño. Pensé mucho en la frase durante todo este tiempo. ¿Será
Ya os menté a "Foxy". De ojos huidizos y larga cola, ni siquiera se asustó cuando Juan se levantó de su silla para hacerle unas fotos. "Foxy" fue uno de nuestros acompañantes en la Sierra de Aracena, como mi Tío Enrique que nos enseñó una pequeña parte de ese paraíso onubense al que llegó hace casi treinta años, y mi Tía Lola que pinta cuadros junto a una imagen del Niño Jesús del siglo XVI. Dijimos adiós a Huelva para encontrarnos con Marruecos en Tarifa. El atardecer en este pueblo gaditano, nos sirvió para pedir permiso a África y emprender nuestr
En la mañana siguiente a nuestra pernoctación tarifeña recorrimos los veintipocos kilómetros que separan esta localidad de Algeciras, para coger el ferry. A las dos menos veinte de la tarde y con el Estrecho en calma los motores del catamarán comenzaron a rugir. Los acentos se mezclaron allí y nunca dejaron de hacerlo en los siguientes días. Tánger fue nuestra ciudad de bienvenida. La mezcla de sentimientos que deja esta ciudad al viajero es difícil de traducir. Es la puerta de Marruecos, un país excesivo, lleno de colores y calores, de miradas oscuras y bellas, de callejuelas empinadas que te dirigen hacia vistas asombrosas de su medina y sus gentes. Pero es también el caos (multíplicado por cuatro durante estos días de Ramadán), es la certeza de que para comprender tienes que cambiar los códigos vitales que te manejan a diario. La Pensión Palace, donde nos alojamos, no hacía, para nada, honor a su nombre. Con la luz de la mañana llegaron otros aires y cogimos un autobús hacia el Rif, al pueblo de Chaouen. Los turistas y las tiendas de todo invaden las calles de esta pequeña urbe
Otro autobús nos llevó de vuelta a Tánger, previo paso y parada en Tetuán. Después fuimos a Granada...pero eso ya os lo contaré otro día.
1 de octubre de 2008
En mi ausencia
Besos, abrazos y parabienes
Aita
PD a la atención del mi primu Pelayo: ¿Qué ye de tu vida, Pelayín?, ¿Seguiste creciendo o parasti?
14 de septiembre de 2008
Rubén, el nuevo habitante de Ciaño
3 de septiembre de 2008
Septiembres en Sairutsa
¿Sabéis que es Touriñán y no Finisterre el último confín de Europa?. Y puestos a hablar de finales os contaré una historia. El final del verano en Sairutsa siempre es tiempo de buenas nuevas y grandes mareas. Sus habitantes reciben los últimos coletazos del calor estival con esperanzas renovadas y la luna, que nunca brilla tanto aquí como durante el mes de septiembre, se convierte en un improvisado faro marítimo. Con su luz se pueden ver los infinitos de las montañas, las profundidades de las miradas, los sentimientos de las caricias, y la alameda frondosa del final de la villa que espera impaciente al otoño. Es entonces cuando la soledad que algún día anhelaron los ciudadanos de Sairutsa se vuelve absurda, y las ansias de compartir, de compartirse, trastornan el acontecer de sus días, tal vez de sus vidas. Sueñan con paseos bajo el faro, con atardeceres frescos, en los que, arropados y abrazados, las hojas caducas de los árboles comiencen a crear alfombras de colores. Y sueñan también que un día levantan la palma de la mano y una gota fresca, liviana, convierte septiembre en octubre, y después en diciembre, enero, febrero, marzo, abril......Señoras, señores, amigos todos, en díez días me voy al sur, tal vez Marruecos....
2 de septiembre de 2008
29 de agosto de 2008
27 de agosto de 2008
La paleta (sin perdón)
Ya me he despedido de la ausencia de mi diente. Desde ayer, y por primera vez en veinte años, cuento con dos paletos en perfectas condiciones psicomotrices. Me veo rara, me busco en todas los reflejos y ahora sí, soy igual que la mi hermana.
24 de agosto de 2008
Réquiem por unos Juegos

Podéis decir lo que os de mayormente la gana, pero eso de llegar a casa, enchufar la tele y encontrate unos Juegos Olímpicos ye una maravilla.....De todos estos días me quedo con las chicas de la natación sincronizada, Rafa Nadal que cada día me cae mejor, los carrerones de Bolt, las orejas de Phelps, la cuarta final de Almudena Cid, la pota que soltó David Cal en el podio, la hostia que le dió un cubanu taekwondista al árbitro y la despedida a lo grande de Barrufet (ídolo de mis años de portera). Pena que haya que esperar cuatro años para disfrutar de todo otra vez. Claro que en 2012 con un poco de suerte, podemos acercanos a Londres a velo en directo...Feliz postolimpiada
21 de agosto de 2008
La ausencia de mi diente

La ausencia de mi diente tiene los días contados. El próximo 28 de agosto (fecha en la que por cierto celebro mi vigésimo octavo cumpleaños, valga la redundancia), la dentista me va a poner el cacho pieza que me falta. Rompí el paleto con ocho años, jugando a la pica la mula (lo que en España viene siendo saltar el potro). Mi lengua se enteró, antes que nadie, de que me faltaba un pedacín de diente, que se había desintegrado contra un banco de piedra. Me debió doler, aunque no lo recuerdo; pero desde entonces, y de eso hace ya veinte años, su ausencia ha estado conmigo. Ahora no sé si al volver podrá ser, otra vez, parte de mi.
14 de agosto de 2008
Líder espiritual del mes de agosto
¿Pa qué queremos medalles en les olimpiaes con estos triunfos que guardamos en la manga?
(Escuchái lo que diz ella cuando la dejan de enfocar?
8 de agosto de 2008
ocho del ocho del dosmilocho

Los Juegos Olímpicos son esa parte del verano que ocurre cada cuatro años y durante la cual todos somos expertos en deportes tales como la hípica, la gimnasia deportiva y el hockey sobre hierba. Disfruten de Pekin 2008. Si el futbol es el deporte en el que juegan once contra once y donde siempre ganan los alemanes, los Juegos Olímpicos son esa competición mundical donde siempre hay un ruso en la final....
28 de julio de 2008
De fados, Lisboa e outras querenças
27 de julio de 2008
Confesiones de una plumilla
Señor con peluquín -¡Menos mal que el periódico trae una verdad por una vez en la vida!
Señora dueña del Bar Casablanca - ¿Qué pon?
Señor con peluquín -Que Lina Morgan tuvo en Oviedo, vila yo, no te jode...
Yo (para mis adentros) -Hay sábados que paez que una trabaya en balde.
24 de julio de 2008
Asturias no es España
(En la foto aparece Castilla, esa comunidad autónoma perteneciente a España que limita al norte con la nación astur)
18 de julio de 2008
13 de julio de 2008
Versión Asturiana: El xilecu de fierru (La chaqueta metálica"
"Voy date una hostia que vamos a volar los dos, tú de la hostia y yo de la onda expansiva", voy a empezar a utilizarlo, advierto
10 de julio de 2008
8 de julio de 2008
69 días
Hice el cálculo y gustome la cifra. Nos quedan 69 días para irnos de vacaciones. No ye fácil tar currando y ver la cara de felicidad de los que se van en julio y en agosto. No ye fácil comprobar que sigues blanca como la "cuayá" mientras tus compañeros de batallas lucen moreno de playa como si tal cosa. No ye fácil tener que buscar noticies para llenar un periódicu cuando media cuenca minera ta en Llanes y la otra media repartía entre Luanco y Los Alcázares. Eso sí, el 15 de septiembre, cuando las andanzas estivales de los otros sean un mero recuerdo yo me tomaré una caja de sidra a su salud, y lo que se tercie.
30 de junio de 2008
¡Vaya matu!

27 de junio de 2008
23 de junio de 2008
20 de junio de 2008
12 de junio de 2008
¡Por fin!
11 de junio de 2008
8 de junio de 2008
Tenemos chica nueva en la oficina...

Llámalo oficina llámalo barrio. Esta guaja de ojos azules enormes y pelo roxo llamase Deva y ye el claru ejemplu de que el destino, a veces, te prepara cosas maravillosas. Va por los sos padres: Marcelo y Ana. La neña salio-yos guapa, guapa. Subiendo el nivel del pueblu en cuanto a belleza que, pa que negálo, desde la mi hermana y yo taba bastante altu.
1 de junio de 2008
28 de mayo de 2008
De amigos, estrellas y otros prodigios

Una tarde de domingo, cierta pitonisa de nombre Merche, le echó las cartas a mi amigo David para llegar a la conclusión de que era un tío con estrella. No había que ser muy bruja para darse cuenta de que tras la cara de ese chaval castaño de ojos grandes se escondía una mente privilegiada, un prodigio. El tiempo le está dando la razón a Merche. Hoy, mi amigo David está en Londres presentando su revista Babylon y ¿sabéis que os digo?. Que esto no se va a quedar así. El guaje, de Boal para más señas, todavía tiene muchísimo que contar. Marta y yo seguiremos aquí, recordando muchas otras tardes de domingo y esbozando, por qué no, una sonrisa cómplice con el destino.
27 de mayo de 2008
21 de mayo de 2008
Hoy
A las diez, ya trabajando, aguanto una chapa considerable de expertos en bla, bla, bla.
A las doce, un compañero me demuestra que ser mala persona puede ensayarse en el día a día.
A las cuatro de la tarde, otro compañero (hoy se están luciendo) hace un comentario racista y nos enzarzamos en una discusión absurda que doy por terminada poniendome los cascos y diciéndole "vete a la mierda, pasa de mi".
Son las cinco. Reconozco que hay días en que, de mano, todo da muchísima pereza. Menos mal que mañana descanso y no pienso despertar de mi letargo hasta el lunes.
Firmado: Puff
PD: Encima no para de llover
15 de mayo de 2008
Segovia no te agobia

Alguna vez quisimos ponernos en contacto con el gobierno de Castilla León para ofrecerles, de manera totalmente altruísta, este eslogan para una campaña turística: "Segovia no te agobia". Fue hace ya unos años. Nuestra excursión a tierras de Cantalejo coincidió con la visita del papa (sin acento final y tal vez con mayúsculas) a Madrid y con una carrera de Alonso en Montmeló. ¡Lo pasamos tan bien...!
12 de mayo de 2008
Mujer blanca tono de móvil busca
Esto es lo que suena en mi movil cada vez que me llaman. Tengo que cambiar el tono porque he recibido varias amenazas de compañeros cuyo odio por el tema musical ha llegado a cotas insospechadas. Unos dicen que el ring-ring de siempre estaría bien. Pero yo necesito algo más. ¿Qué hago?. La responsabilidad me carcome por dientro.
5 de mayo de 2008
4 de mayo de 2008
La mañana que es domingo

-Leo los detalles escabrosos de la historia del «monstruo de Amstetten», de la matanza de My Lay.
-Disfruto con las páginas que hablan de la victoria in extremis del Sporting de Gijón porque «los dioses visten de rojiblanco y hacen milagros».
-Por alguna vez en la vida comparto opinión con Maruja Torres: «Al ladrillo le pasa lo mismo que a Tom Cruise. Le sobrevaloramos».
-La historia de Xuacu, un niño con cáncer al que la médula de su hermano Illán le salvó la vida, me hace esbozar una sonrisa.
-Descubro triquiñuelas de la personalidad de Calvo Sotelo que me dejan loca para el resto del día.
-Juan José Millás y sus tribulaciones psicoanalistas ocupan el último cigarro de mi cajetilla.
Descubro, con todo ello, por qué hay mañanas de domingo en que, mientras el mercado mierense ronrronea en la calle, no me importa venir a trabajar.









