15 de mayo de 2008

Segovia no te agobia


Alguna vez quisimos ponernos en contacto con el gobierno de Castilla León para ofrecerles, de manera totalmente altruísta, este eslogan para una campaña turística: "Segovia no te agobia". Fue hace ya unos años. Nuestra excursión a tierras de Cantalejo coincidió con la visita del papa (sin acento final y tal vez con mayúsculas) a Madrid y con una carrera de Alonso en Montmeló. ¡Lo pasamos tan bien...!

12 de mayo de 2008

Mujer blanca tono de móvil busca


Esto es lo que suena en mi movil cada vez que me llaman. Tengo que cambiar el tono porque he recibido varias amenazas de compañeros cuyo odio por el tema musical ha llegado a cotas insospechadas. Unos dicen que el ring-ring de siempre estaría bien. Pero yo necesito algo más. ¿Qué hago?. La responsabilidad me carcome por dientro.

4 de mayo de 2008

La mañana que es domingo



-Leo los detalles escabrosos de la historia del «monstruo de Amstetten», de la matanza de My Lay.
-Disfruto con las páginas que hablan de la victoria in extremis del Sporting de Gijón porque «los dioses visten de rojiblanco y hacen milagros».
-Por alguna vez en la vida comparto opinión con Maruja Torres: «Al ladrillo le pasa lo mismo que a Tom Cruise. Le sobrevaloramos».
-La historia de Xuacu, un niño con cáncer al que la médula de su hermano Illán le salvó la vida, me hace esbozar una sonrisa.
-Descubro triquiñuelas de la personalidad de Calvo Sotelo que me dejan loca para el resto del día.
-Juan José Millás y sus tribulaciones psicoanalistas ocupan el último cigarro de mi cajetilla.
Descubro, con todo ello, por qué hay mañanas de domingo en que, mientras el mercado mierense ronrronea en la calle, no me importa venir a trabajar.

28 de abril de 2008

De este lado de Santo Emiliano y pintas de vino

En Mieres pese a ser tan garrulos y cuenquiles como los que más, se lo tienen muy creído. El otru día un mierense de pro me increpó por airear en esta santa web los «trapos sucios» de la villa. De mano, tengo que confesar que flipé al pensar que Sairutsa tenía detractores más allá de su propia autora, es decir yo, de tarde en tarde. Me propuse sacar a la luz algunas de las triquiñuelas que acontecen en este concejo de mis entretelas que no es otro que Langreo. Pensé y pensé durante un rato. Madre mía, me dije, somos perfectos, somos leyenda. Supongo que algo saldrá en un par de días. Lo mismo empiezo por ese bar que había cerca de casa y que cerraron hace unos meses porque pedías una pinta de vino, te clavaban treinta euros con cincuenta céntimos y de paso te daban un poco de crack.

24 de abril de 2008

Lorca ha vuelto, en esencia


Oigo en la radio una voz que parece Camarón y no lo es, que suena a Lorca y sí, lo es. Lo que tiene este chico, ganador de uno de los cienes de concursos que ponen por la tele, debe ser eso que los entendidos llaman «duende».

20 de abril de 2008

Cosas del otro lado de Santo Emiliano (IV): Johnny Pistolas, el Sheriff de Ablaña


Johnny Pistolas tenía estrella de Sheriff, sombrero de ala ancha, dos grandes revólveres de plástico, trabajaba en Nicolasa y adoraba a Marcial Lafuente Estefanía. Fallecido ya hace unos años, en su pueblo le recuerdan a diario con una estatua, y el grupo de rock catalán «Laherzio» le ha dedicado un tema: «Don Jhonny de Mieres».

17 de abril de 2008

Cosas del otro lado de Santo Emiliano (III): Chirac es de Ablaña


«Jacques Chirac, alcalde de París, es asturiano». Con este titular abrió su edición vespertina, allá por 1978, un afamado periódico de la capital francesa. Lo de Jacques, decía en el periódico un celador de Avilés que aseveraba ser su hermano, le venía al político de la traducción al francés de Santiago –su verdadero nombre. Y lo de Chirac, de «la adinerada familia» que le había adoptado. En realidad, el que llegó a ser presidente de Francia, era hijo de unos humildes exiliados españoles, se apellidaba Cordero Martín, y era asturiano, concretamente de Mieres, del pueblo de Ablaña, como «Johnny Pistolas», pero este ya es otra historia.

10 de abril de 2008

Cosas del otro lado de Santo Emiliano (II): El Acesol-Tucan



El Acesol Tucan es un equipo de fútbol sala de Mieres que milita en la División de Plata.
La empresa Acesol patrocina el club y le da nombre.
Pregunto a los compañeros de Deportes:
–¿De dónde viene lo de Tucan?
Respuesta:
–De Turón Canutos. Tu-Can
No tengo más comentarios.

2 de abril de 2008

¿Es usted un deportista?

Salvador Dalí en la televisión norteamericana en el año 1950. La cosa va así. Los participantes no ven al invitado. Deben preguntar para ir averigüando quién es. Pero.... ¿qué pasa cuando el invitado es un genio?

1 de abril de 2008

Cosas del otro lado de Santo Emiliano: Gilberto «El Minifalderu»



Gilberto «El Minifalderu» no tiene secretos. Se llama Gilberto por su padre y se apoda «El Minifalderu» porque siempre lleva minifalda. Vive en Mieres de tarde en tarde y de verano en verano cuenta historias en dos bares que son los de siempre. Gilberto anda en bicicleta porque es ecologista, o como a él le gusta decir: «Soy Verde». «El Minifalderu» cuelga varios abanicos de la bici, una bandera de España y otra de Asturias que casi siempre se la roban, o como dice él «me la sustraen». Sus temas de conversación preferidos son la política, el fútbol, las folclóricas y, como no, la moda. Hacía tiempo que no se sabía nada de él y aunque los parroquianos de los chigres donde suele parar no aguantan más de cinco minutos a su lado, había, en la sociedad mierensina, un comecome pensando que, tal vez, le había pasado algo. Ayer, con los primeros soles que trajo la primavera, Gilberto «El Minifalderu» apareció montado en su bici por la carretera de Figaredo. «Llevaba en casa de mi madre todo el invierno, taba que reventaba, entre el re-triunfo de Zapatero, los escarceos de Paquirrín y que el Sporting está que si sube que si no...no aguantaba más, voy pa La Mayacina a tomar una pinta. Por cierto el fular que me traes hoy es ideal». La naturaleza sigue su curso en Mieres.

Muniellos, el paseo


Faltaban el aire, las cervezas, dos puentes y las hojas en los árboles. Sobraban el cansancio, la nieve y alguna que otra piedra. El paseo fue en Muniellos. Hacía viento del sur.

28 de marzo de 2008

La vida es fósil



La piedra era tan grande como una mesita de noche, lisa como una plancha y, por supuesto, de carbón. La encontramos en la antigua escombrera que, durante años, había sido escenario de nuestros juegos y que por esos días acogía las obras de construcción de una iglesia evangelista. Hacía bueno, debía ser primavera, y como la mayoría de los días soleados, cogimos la mochila y nos fuimos de excursión monte arriba. La piedra, negra, lisa y enorme fue nuestra primera parada. En el centro de la roca, como tallada por una mano centenaria, se podía ver un dibujo. Cristina, que además de ser la mayor del grupo era siempre la que más sabía, nos aclaró el secreto: «Es un fósil». De nuestras bocas salió un sonido cargado de admiración. Aquello era un fósil, igual a los que veíamos en la televisión o aparecían en nuestros libros de texto. Discutimos sobre qué era el dibujo. Yo apostaba, dentro de mi ignorancia y fantasía, porque se trataba de la pisada de un dinosaurio, pequeño pero dinosaurio al fin. La voz, científica esta vez, de Samuel nos puso los pies en el suelo: «Es un helecho». A todos nos pareció que la afirmación se ajustaba a la realidad y decidimos seguir nuestro camino. Escondimos la piedra para poder cogerla de vuelta a casa y nos fuimos. Nunca volvimos a saber de ella. Creo que ese día bajamos por otro camino y más adelante, al pasar por el escondite, vimos que algún desaprensivo se había llevado «el mayor descubrimiento» de nuestra niñez. El hecho nos dolió lo justo, pero suficiente como para que yo ahora, dieciocho años después, siga acordándome de ello.
En dos décadas pueden olvidarse muchas cosas pero la mente es sabia y tiende a borrar los malos momentos, las malas personas. Por eso yo, si echo la vista atrás, recuerdo las cosas buenas y el principio de la amistad con cuatro nombres: Cristina, Desiré, Samuel y Adrián.
Cristina, además de poseer un garaje que servía de refugio en los días de lluvia, desbordaba imaginación e iniciativa por los cuatro costados. Tenía una caravana en la que no podíamos entrar, un perro ladrador y los juguetes más chulos de todo el barrio. Después estaba Desiré, «La Nena» llegaba a nosotros desde Laredo –por entonces aquella ciudad se nos antojaba en el extranjero– y siempre traía todas las ganas del mundo para jugar. Durante sus estancias en La Barraca vivía en «La Calle» y allí trasladábamos nuestras cuitas hasta que volvía a marchar. Samuel tenía la capacidad de deshacer un juguete y volverlo a montar con motor incluído. Era una especie de científico infantil al que te imaginas, cada noche, mezclando líquidos y probando poleas para conseguir mejorar cualquier tipo de cachivache. Era, y es, primo lejano mío por lo que, toquilla al ristre, yo pasaba muchas noches en su casa mientras mi abuela y la Tia Nides hablaban en la cocina de sabes dios qué. Y por último Adrián que era grande, rubio, fuerte y mi vecino de al lado. Los cristales de la cochera y de la puerta de su casa fueron los que más sufrieron, con el consiguiente enfado de su abuelo, la fiebre futbolística que nos entró en alguna parte de nuestra infancia.
Cuatro nombres, cuatro historias que fueron creciendo y alejándose de mi, como manda la vida, pero que, como los fósiles en carbón, quedaron tallados en mi memoria personal.
Por cierto, que este cuento se lo dedico a mi hermana María y todos los amigos que vinieron después.

24 de marzo de 2008

Rectifico estación


Rectifico: Todavía es invierno en la cuenca minera. Hace dos días que se puso a llover y tovía nun paró. Los norteños, que nos habíamos malacostumbrado al tiempo caribeño, miramos al cielo y ponemos focicos –que en el mi pueblu bien a ser algo así como estar de morros. A mi, que queréis que os diga, préstame que haya llovío estos días. Conste que no tien nada que ver con que yo no haya tenido vacaciones de Semana Santa porque trabajé como una perraca y que todos los demás se fueron a Llanes a disfrutar como gochos del descanso...Nada, nada

PD: En la foto podéis observar cuán estresada estuve

10 de marzo de 2008

Tengo una debilidad....

Bueno, en realidad son dos debilidades, con una vivo y la otra la escucho. Es oir esta canción y entrarme ganas de saber todos los boleros del mundo. Pongome tontona y todo.

9 de marzo de 2008

París ida y vuelta



Pa Mariquina y Madre que se van a París porque se lo merecen...Pasailo bien y traeme unos pantalones morunos....

Mi voto

A las once de la mañana, con viento de Galerna, un poquitín de orbayu y prisa por tener que ir a trabayar, ejercí mi derecho al voto. Sigo poniéndome nerviosa cada vez que tengo una urna delante. Y en esi minutín escasu que tardo en meter las papeletas en el sobre y dáseles a la presidenta de la mesa, sientome poderosa. Después lleguen las encuestas a pie de urna y los resultados y el nerviosismo me va flojeando. Voté a IU, a la tododerosa Laura González, una paisana de Avilés con pinta de güelita que ye capaz de todo. Gustame Laura porque me gusta lo que defiende, porque ye una de las pocas políticas de esti país que ye Asturies a la que veo con ganas de bregar por lo que realmente necesitamos los asturianos y no por adaptarse a los mandados de unas siglas. A ver qué pasa...Buenos días y BUENA SUERTE (emulo a George Clooney no a zetatrux)