
«Cerrado», traía el cartel del bar que ta enfrente del Pozu Figaredo y así fué. El otru día «cerremos» la última mina del valle de Turón. Debajo de nuestros pies quedaron cientos de kilómetros de galerías vacías (que a mí me dan bastante respetu) y miles de puestos de trabayu. Hay veces que me pregunto qué va a ser de nuestras vidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario