28 de julio de 2008

De fados, Lisboa e outras querenças

Primero supe que en Portugal vendían toallas a buen precio. Después descubrí a Figo, a Saramago. Más tarde, en un día lluvioso de septiembre comprendí que Lisboa iba a estar dentro de mi para siempre. Vi sus calles empedradas en el mismo momento en que escuché mi primer fado. Ayer (hoy todavía dentro de mi) todo volvió a mi cabeza. Fue en el concierto que dieron Mariza, Carlos do Carmo y Camané en la Plaza de Toros de Gijón. Dos gaviotas surcaron el cielo asturiano en el mismo momento que Mariza interpretaba Barco Negro. Yo soñé que esas gaviotas volaban hasta posarse sobre la Torre de Belém

1 comentario:

Casimiro Palacios dijo...

É tao fundo o silêncio entre as estrelas.
Nem o som da palavra se propaga,
Nem o canto das aves milagrosas.
Mas lá, entre as estrelas, onde somos
Um astro recriado, é que se ouve
O íntimo rumor que abre as rosas.

Zé Saramago.

Um beijo menina.