
El otro día le escuché decir a un amigo que quería ser su propio alter ego. Me dió por pensar qué podía estar haciendo la mía en esos momentos. De repente empezaron a aparecer en mis ensoñaciones palmeras caribeñas, "cafeses" parisinos y novelas de misterio que nunca se acaban. Me entró una rabia por dentro de aúpa. Vamos que fue salir del trance y empezar a odiar a mi alterego. ¡Dios.....! ¿Por qué ella sí y yo no?. Y para cerrar el círculo he de deciros que esta semana he tenido que tomar una decisión laboral que casi me convierte en una tercer alterego mía, que no es ni la que suscribe ni la que pienso, si no otra. Vaya lío.
8 comentarios:
Ya te vale, ya te vale. ¿Pero yo con cuál vivo?
¿Qué decisión? Soy un poco cotilla...
Paradójicamente, vives con las tres o más...
Luisma, que te lo cuente Juan
Vaya lio q te armas tu sola
Tres eran tres las hijas de Flora, tres eran tres....y cada uno que termine como pueda
yo mi me conmigo
Me dejas de piedra.
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