3 de mayo de 2006

Cuaderno de Bitácora: De sábados, olores y papeles escritos


En la Baixada de Llibretería hay una tienda que recoge, en poco más de cinco metros cuadrados, toda clase de plumas estilográficas, libretas y tintas. Su interior huele a papel y la fachada recuerda a las tiendas de antiguo. Nadie puede llegar a imaginar, sino se adentra en ella, que dentro de esas cuatro paredes se albergan miles de hojas en blanco a la espera de ser entintadas con letras y cartas de amor, manifiestos humanos, listas de buenos propósitos (o de la compra que al final parece ser lo mismo), cuadernos de bitácoras, «haikus», versos.... Los objetos de «Papirvm», que así se llama la tienda, recorren el mundo. Gracias, en buena parte a que la Baixada de Llibretería se encuentra en la zona turística de la ciudad. Fuera de la tienda se respira un fuerte y adorable olor a café.
En la librería Tartessos, de la calle Canuda, hay cientos de libros apilados en estanterías. Entre todos ellos encontré un cuaderno de Chejóv cuyo subtítulo reza «Cómo hacer un reportaje». No creo que vaya yo a hacer artículos sobre Rusia al estilo del escritor, pero tal vez sus reflexiones me sirvan para afrontar el día a día de este trabajo en el que debes buscar, a cada rato, la curiosidad para no perder la conciencia (o la consciencia). Es sábado y la gente camina sin descanso por estas calles de la ciudad vieja. Por la izquierda se oye la música de una orquesta. Tocan, creo, una marcha nupcial. Y por la derecha llegan los sonidos inclasificables de la Rambla de las Flores. Hace sol y sobre mis rodillas reposa lo que parece ser un buen libro. Tal vez Barcelona sea todo esto.

3 comentarios:

Ricardo Candás dijo...

Barcelona, supongo, es todo lo que quieras soñar... como Sairutsa, ¿no?

luisevilla dijo...

plumilla, no emborrones tu mente

Anónimo dijo...

Greets to the webmaster of this wonderful site. Keep working. Thank you.
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